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Resolvemos varias de tus dudas sobre la dependencia emocional
Consiste en la necesidad excesiva de tipo amoroso que una persona siente hacia otra, generalmente se da más en mujeres que en hombres.
Los dependientes emocionales cumplen las diferentes características:
Las personas con dependencia emocional no quieren a sus parejas, las necesitan, no es lo mismo querer que necesitar
Caso de “Marina N.”: Marina era una mujer de 25 años que cuando llegó a mi consulta no había manera de consolarla, entre sollozos me iba relatando una historia que te estremecía por la crueldad del relato.
Marina comenzó una relación con su novio cuando solo tenía 18 años, al principio todo era perfecto, la relación era maravillosa, él era su príncipe azul y ella su princesa, como él la llamaba, pero tal y como fue avanzando en el tiempo, la relación se iba deteriorando.
Él empezó a prohibirle que se pusiera algunas prendas de ropa y ella como prueba de su amor lo hacía y además pensaba en lo mucho que él la quería, ya que él le decía que su cuerpo solo lo podía ver el que los demás chicos no tenían derecho a mirarla.
Poco a poco la iba manipulando y la fue apartando de amigos y familiares, después llegaron los insultos, las vejaciones y las amenazas.
Ella se sentía sola, desvalida, culpable y sentía verdadero pánico ante la idea de dejarlo o que él la abandonara.
En la consulta miró el móvil varias veces para ver si la había llamado, ya que venía a escondidas de él, estaba muy nerviosa contando todo lo que le causaba angustia pero por fin como decía ella había dado el primer paso, estaba contando lo que le pasaba y casi no se lo creía.
Marina me pedía que quería desenamorarse de él como fuese, que le hiciese algo que lo borrara de su cabeza, como si yo tuviese la varita mágica y pudiese salir curada de la consulta, yo le explique que este era un proceso duro y complicado, pero que merecía la pena hacer el esfuerzo: si tú te comprometes yo lo hago contigo.

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La dependencia emocional es un estado psicológico que se da en las relaciones personales, ya sea con un familiar, una pareja romántica o un amigo. Afecta a un buen número de personas, aunque muchas no son conscientes de ello. Las personas emocionalmente dependientes tienen una gran falta de autocontrol y sienten una gran incomodidad cuando no están cerca de la persona de la que dependen. Sienten la insaciable necesidad de estar con esa persona y son incapaces de romper los lazos que los unen. Aunque pueden darse casos de dependencia emocional temporal, normalmente la persona que la experimenta repite el patrón de dependencia emocional a lo largo de su vida con su pareja sentimental pero también con familiares o amigos. Las consecuencias psicológicas son diversas y el efecto varía según el grado de dependencia y las características individuales de quien lo experimenta. Las personas emocionalmente dependientes pueden terminar sufriendo una relación tóxica de dominación. Y, en ocasiones, no pueden dejar una relación, aunque estén siendo menospreciadas o maltratadas. Podría Interesarte: Hipnosis para la ansiedad: Un enfoque efectivo para sanar la mente y el corazón. Dependencia emocional en niños La dependencia emocional en el caso de los niños suele manifestarse como una necesidad, para sentirse seguros, de estar cerca del padre o de la madre, o incluso de otras figuras familiares como los abuelos. En estos casos el niño no se siente capaz de hacer actividades individuales, y expresa su disgusto o sufre cuando debe separarse de las figuras paternas, por ejemplo, cuando tiene que ir a la escuela. No hay que confundir este tipo de comportamiento con el de niños muy emotivos que requieren atención y cariño. Un niño con dependencia emocional sufre realmente cuando debe separarse de sus padres, aunque sea en actividades cotidianas. Riesgos de este la dependencia emocional Los niños emocionalmente dependientes corren riesgo de no desarrollar de un modo correcto su personalidad y madurez. Es perfectamente normal que todos los niños manifiesten un apego fuerte a sus padres cuando son muy pequeños. Es con el crecimiento del niño con el que adquieren autonomía y confianza en sí mismos. Sin embargo, si existe una dependencia emocional, el niño podría desarrollar problemas que le impidan realizar sus actividades cotidianas con normalidad e incluso tener problemas para socializar y hacer amigos. ¿Qué es la dependencia emocional en jóvenes? La dependencia emocional en jóvenes y adolescentes es una problemática compleja. Por un lado, por la naturaleza de esta dependencia y, por otro, por la etapa de desarrollo en la que se presenta. Psicológicamente se necesita tiempo para afrontar adecuadamente diferentes tipos de dificultades emocionales, como los celos o la dependencia emocional durante la adolescencia. Si hay una palabra que predomina en la etapa vital de la adolescencia y juventud es cambio. Estos cambios son tanto biológicos como sociales. Muchos de ellos tienen un impacto en las emociones, pensamientos y comportamiento de los jóvenes y adolescentes. El hecho es que muchos de estos cambios, ya sean físicos, sociales, emocionales o sexuales, se producen muy rápidamente. Tan rápido, que los adolescentes a menudo carecen de los recursos o la madurez para enfrentarlos. Si nos centramos en los cambios emocionales, debemos tener en cuenta que estos ocurren en un contexto determinado, en el que las influencias sociales tienen una gran importancia en la forma en que los adolescentes viven y se desarrollan durante estos años de crecimiento y cambio. Emocionalmente, los adolescentes a menudo tienen que soportar una presión extrema. La mayoría de los adolescentes buscan la aceptación en sus grupos sociales para adaptarse al entorno en el que están creciendo. Moldean su comportamiento para tratar de encajar e integrarse en el grupo al que más quieren pertenecer. También puede haber todo tipo de presiones en las relaciones, y estas también pueden generarles mucho malestar. En estas relaciones, tienen que aprender a vincularse emocionalmente. No todo el mundo tiene la confianza en sí mismo o las habilidades sociales necesarias para saber poner límites o comunicar sus sentimientos de la mejor manera posible. Superar fuertes vínculos psicológicos en adultos La dependencia emocional puede superarse con la ayuda de profesionales capacitados, que pueden establecer pautas para que los pacientes rompan sus viejos hábitos, y aprendan a cuidar sus necesidades emocionales. Actualmente, existen diversas técnicas para tratar la dependencia emocional: Terapia EMDR (desensibilización y reprocesamiento del movimiento ocular) Hipnosis clínica EFT (terapia centrada en las emociones) Terapia de pareja Terapias de crecimiento personal Identificar las causas y miedos: en muchos casos la dependencia tiene su origen en el miedo a sentirse desamparado si la persona objeto de dependencia se va. Aprender a pasar tiempo en soledad: establecer tiempo para encontrar y valorar patrones y hábitos que se pueden desarrollar por uno mismo. Fortalecer el sentido de identidad propia: trabajando en la construcción de una propia identidad que no se vea afectada ni dependa de una validación ajena. Enfocarse en el control de nuestras propias elecciones: aceptar que otras personas pueden tener sus propios sentimientos y elecciones, comprendiendo que estos no siempre nos involucrarán. Con la ayuda adecuada, se pueden establecer hábitos renovados que nos liberen de aquellos vínculos que lastraban el propio desarrollo. El aumento de la dependencia emocional por la pandemia Tras la pandemia ha habido un aumento exponencial de personas que han estado desvinculadas física y emocionalmente de amigos, compañeros o familiares y esto ha desembocado en un cúmulo de sensaciones que, en ocasiones, puede resultar difícil de controlar, provocando estrés y llegando así a afectar a nuestra salud mental. Esa situación ha provocado en las personas emociones y sensaciones de angustia y sufrimiento debido a la imposibilidad de un contacto físico con otras personas, la distancia y la soledad, han hecho mella en nosotros. Desde Instituto Somos te asesoramos y te acompañamos durante todo el camino. Para cualquier tipo de consulta no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo de especialistas.

Cuando una relación se acaba de una forma unilateral, es decir cuando uno de los dos toma la decisión de separarse sin preguntarle al otro, sin darle explicaciones, ni plantearle a su pareja que ve que la relación se está deteriorando y que han de buscar soluciones conjuntas para que dicha relación se salve, es sin duda, una de las experiencias más dolorosas por las que pasan las personas. El miembro de la pareja que ya ha tomado la decisión de separarse desde hace tiempo, ya que se ha dado cuenta que ya no siente lo mismo, que no quiere a la otra persona de la misma manera, que no le atrae sexualmente o que incluso empieza a acordarse de otras relaciones pasadas que ha tenido. El paso que decide dar antes de separase de su pareja tampoco ha sido fácil, en algunos casos ya ha pasado por el proceso de duelo antes de separarse físicamente de su pareja, ya que emocional y sentimentalmente ya se había separado. Cuando le plantea al otro su decisión, la otra persona cree morir en ese momento, ya que para la otra parte todo estaba bien, los problemas o discusiones que han tenido tampoco las ve para tanto, ve que las cosas se podrían arreglar, se siente engañado y humillado, ya que la parte que es dejada no ha podido tomar una decisión, la han tomado por ella. Esa parte se siente impotente, destrozada y sin esperanza en el futuro para volver a reiniciar su vida. ¿Y ahora qué va a pasar conmigo? De un plumazo desaparece ante su vista una vida y sin fuerzas para volver a iniciar otra y sobre todo para volver a recuperar la confianza y la autoestima dañada y desde luego asumir y hacer el proceso de pérdida que se sabe cuándo empieza pero no cuándo acaba. El día que se enciende la luz de su oscuridad, es quizás el día que él recoge sus cosas para marcharse y te das cuenta que se va definitivamente, ya no hay marcha atrás. El dolor que sienten es incluso físico, el corazón te duele de verdad y no hay consuelo, nada tiene sentido y la pregunta “¿Por qué?” choca contra las paredes de una casa vacía y su eco te devuelve la palabra “soledad”: sola, me ha dejado sola, se repite una y otra vez en tu cabeza como un disco rayado. ¿Qué puedo hacer para aliviar este sufrimiento? Es normal que las primeras semanas después de la marcha del otro, llores, te lamentes, intentes que vuelva, te eches la culpa, todas esas emociones son normales que las tengas y es bueno que las tengas ya que estás vaciando tu dolor de alguna forma. Una vez pasada esta fase tienes que plantearte volver a recomponer tu vida. Pregúntate si piensas pasarte una vida lamentándote por alguien que no te merece, que no contó contigo, y que desde luego no había confianza para que te planteara lo que estaba pasando en la relación. Date cuenta de que a la larga la relación no habría ido a ningún sitio y que hay cosas que tienen que pasar aunque no nos las merezcamos, quizás en ese tiempo no las comprendas pero todo pasa por algo y el tiempo pondrá las cosas en su sitio. Intenta volver a quedar con los amigos y amigas que estén libres para salir de nuevo. Haz cambios en ti, renueva tu imagen, tu armario, ponte guapa, invierte el tiempo en ti y en cuidar de ti misma, date cuenta que lo más importante eres tú. Si tienes alguna cosa compartida con tu expareja lo mejor es que lo cierres a poder ser, ya que muchas veces no se puede cerrar definitivamente una relación si quedan cosas pendientes. Si no puedes, contrata a un mediador para que se encargue. Y por fin decide tú ser la que tome la decisión final, que aunque sea él quien se ha marchado, eres tú quien decide no volver a estar a su lado.

Dependencia humana saludable: La dependencia emocional es un sentimiento inconsciente, que la naturaleza humana se ocupa de reforzar. Una hormona llamada oxitócina que funciona estimulando la necesidad del otro, en definitiva, todos somos dependientes. De tal forma que cuando se pierden todos los contactos humanos y solo nos queda nuestra pareja, podemos aferrarnos a ella aunque está relación nos esté causando sufrimiento, es el denominado “Síndrome de Estocolmo”, querer a quien nos causa sufrimiento. Aunque la dependencia emocional es menos extrema, la característica fundamental de este tipo de amor dañino, es el miedo a la ruptura. Los dependientes tienen un apego excesivo y ansioso, son posesivos, controladores, suelen elegir parejas dominantes o narcisistas con quienes establecen relaciones de dominancia o sumisión. Estas personas se desvalorizan como personas, cuentan con el otro para todo y no desarrollan su autosuficiencia. EJEMPLOS DE DEPENDIENTES: Víctor y Laura vienen a consulta porque el presenta un cuadro depresivo severo, ella es hija adoptiva y se conocen desde muy jóvenes, él una persona que se hizo a sí mismo, un hombre emprendedor que en su día tubo su propia empresa de seguros, actualmente en quiebra. El manifiesta estar enganchado a las prostitutas desde muy joven , situación sabida y consentida por su pareja dependiente posiblemente ella, había experimentado carencias afectivas en su infancia , en el caso de Laura , su miedo inconsciente al abandono le hacía perdonar lo que ella denominaba “la adición de su marido “, como si no fuese la misma persona con la que convivía. Antonio y Beatriz otra de las parejas que vienen a consulta a causa de varias infidelidades de ella hacia él. La ultima pillada infraganti por él. Es una relación obsesiva y perversa, situación de sumisión por parte de él, de celos posesivos de parte de ella, está mezcla de sentimientos, mentiras y realidades paralelas hacen que se vuelva a reavivar la pasión, pero por contrapunto el sufrimiento extremo al que ambos se someten les hace estar enganchados emocionalmente en una relación destructiva y dolorosa de la no logran salir, están enganchados a la creencia “Si sufro es porque lo quiero”. El problema es que este tipo de relaciones de dependencia emocional acaban pasando factura, el coste emocional y el desgaste psicológico son muy elevados para las compensaciones que aportan. Salir de la dependencia afectiva no es un camino fácil, pero cuanto más se tarde en salir de este tipo de relaciones nocivas que socavan la independencia y acaban con la integridad de las personas, más difícil será combatirla. Lo primero es reconocer este tipo de relación, si se tiene y luego ir cortando esas amarras, fomentando la independencia sin prescindir del compromiso mutuo. Ambos se tienen que esforzar en esta nueva versión de la pareja, se puede salvar el amor pero sin poner en riesgo nuestra propia integridad como persona. No se puede vivir aferrado a nuestro mayor enemigo “el miedo”.