Técnicas de autocuidado para mantener una buena salud mental

En un mundo cada vez más acelerado y demandante, mantener una buena salud mental es esencial para nuestro bienestar general. El autocuidado no es solo una moda, sino una necesidad vital para afrontar el estrés, la ansiedad y otros desafíos emocionales. En el Instituto Somos, descubriremos diversas técnicas de autocuidado de salud mental que pueden ayudarte a mantener y mejorar tu salud mental. Establece una rutina diaria y practica la meditación Tener una rutina diaria establecida puede proporcionar estructura y estabilidad en tu vida. Planifica tus actividades diarias, incluyendo momentos de trabajo, descanso y ocio. Esto te ayudará a mantener un equilibrio y a reducir el estrés asociado con la incertidumbre y la improvisación. Por otra parte, la meditación y la atención plena (mindfulness) son prácticas efectivas para reducir el estrés y mejorar la salud mental. Dedica unos minutos cada día a meditar, concentrándote en tu respiración y en el momento presente. Esto puede ayudarte a calmar tu mente, mejorar tu enfoque y aumentar tu resiliencia emocional. Mantén una alimentación saludable y realiza actividad física de forma regular Una dieta equilibrada y nutritiva tiene un impacto significativo en tu estado de ánimo y energía. Consume alimentos ricos en vitaminas, minerales y antioxidantes. Evita el consumo excesivo de azúcares y alimentos procesados, ya que pueden contribuir a la fatiga y a los cambios de humor. Así mismo, el ejercicio físico no solo beneficia a tu cuerpo, sino también tu mente. La actividad física regular libera endorfinas, que son hormonas que mejoran el estado de ánimo y reducen el estrés. Encuentra una actividad que disfrutes, ya sea caminar, correr, bailar o practicar yoga, y hazla parte de tu rutina. Duerme lo suficiente y conéctate con otros El sueño es crucial para la salud mental. Asegúrate de dormir entre 7 y 9 horas cada noche para permitir que tu cuerpo y mente se regeneren. Establece una rutina de sueño regular y crea un ambiente propicio para el descanso, evitando el uso de dispositivos electrónicos antes de acostarte. Igualmente, las relaciones sociales son fundamentales para el bienestar emocional. Mantén el contacto con amigos y familiares, participa en actividades sociales y busca apoyo cuando lo necesites. La interacción social puede proporcionar un sentido de pertenencia y apoyo emocional. Dedica tiempo a tus pasatiempos y practica la gratitud Dedicar tiempo a actividades que disfrutes puede ser una excelente manera de relajarte y recargar energías. Ya sea leer, pintar, cocinar o cualquier otra actividad que te apasione, asegúrate de reservar tiempo en tu agenda para tus pasatiempos. Además, tomarte un momento cada día para reflexionar sobre las cosas por las que estás agradecido puede mejorar tu perspectiva y aumentar tu felicidad. Considera llevar un diario de gratitud donde escribas tres cosas positivas que te hayan sucedido cada día. Establece límites saludables y busca ayuda profesional Aprender a decir “no” y establecer límites claros es esencial para proteger tu salud mental. No te sientas obligado a aceptar todas las demandas y responsabilidades adicionales. Prioriza tu bienestar y respeta tus límites personales. Finalmente, si sientes que estás abrumado y que no puedes manejar tus emociones por tu cuenta, no dudes en buscar ayuda profesional. Los terapeutas y consejeros están capacitados para ofrecerte el apoyo y las estrategias necesarias para enfrentar los desafíos de la salud mental. El autocuidado es una herramienta poderosa para mantener una buena salud mental. Al incorporar estas técnicas en tu vida diaria, puedes mejorar tu bienestar emocional, reducir el estrés y aumentar tu resiliencia. Recuerda que cuidar de tu salud mental no es un lujo, sino una necesidad. Prioriza tu bienestar y haz del autocuidado una parte integral de tu rutina. Consejos para comunicar los problemas de salud mental a amigos y familiares Importancia del autocuidado de salud mental La salud mental es un aspecto fundamental del bienestar general que afecta cómo pensamos, sentimos y actuamos en nuestra vida diaria. Aunque a menudo se pasa por alto en comparación con la salud física, mantener una buena salud mental es crucial para llevar una vida plena y equilibrada. Impacto en la calidad de vida y relaciones saludables La salud mental tiene un impacto directo en nuestra calidad de vida. Una mente sana nos permite disfrutar de las cosas que hacemos, mantener relaciones saludables y enfrentar los desafíos con una perspectiva positiva. Las personas con buena salud mental suelen tener una mayor satisfacción con la vida y un mayor sentido de propósito. Nuestra salud mental influye significativamente en nuestras relaciones con los demás. La capacidad de comunicarnos efectivamente, mostrar empatía y mantener conexiones sociales saludables depende de nuestro bienestar emocional. Las personas con buena salud mental pueden establecer y mantener relaciones fuertes y satisfactorias, lo que a su vez contribuye a su bienestar emocional. Desempeño en el trabajo y la escuela Una buena salud mental es esencial para el éxito académico y profesional. La capacidad de concentrarse, tomar decisiones y gestionar el estrés afecta nuestro desempeño en el trabajo y en la escuela. Las personas con problemas de salud mental a menudo enfrentan dificultades en estas áreas, lo que puede afectar negativamente su progreso y sus oportunidades. Otro punto importante en la salud mental es el cómo manejamos el estrés y la adversidad. Una mente sana nos permite enfrentar los desafíos de manera más efectiva, adaptarnos a los cambios y recuperarnos de las dificultades. La resiliencia, o la capacidad de recuperarse de las adversidades, es un componente clave de la salud mental. Salud física y reducción del riesgos de trastornos mentales La salud mental y la salud física están estrechamente interconectadas. Problemas de salud mental, como el estrés crónico y la depresión, pueden tener efectos negativos en el cuerpo, contribuyendo a condiciones físicas como enfermedades cardíacas, trastornos del sueño y problemas digestivos. Mantener una buena salud mental puede mejorar la salud física y viceversa. Adicionalmente, cuidar de nuestra salud mental puede ayudar a prevenir el desarrollo de trastornos mentales. La adopción de hábitos saludables, como la práctica de la meditación, el ejercicio regular y la alimentación
Crisis Existencial y Emocional de los 30 años: Por qué Ocurre y cómo Superarla

La investigación sobre el desarrollo entre hombres y mujeres adultos nos dice que nuestras vidas se mueven a rachas: varios años de relativa estabilidad y concentración, luego varios años con ciertos estallidos de inquietud. Uno de los periodos de ese tipo más conocido es el que se ha denominado “crisis emocional de los 30 años”. Este periodo, muy común en las sociedades desarrolladas, puede resultar desconcertante y hasta angustioso, pero, correctamente manejado, puede resultar incluso una buena oportunidad para sentar unas bases saludables para las próximas décadas de vida. Aquí revisamos algunos de los desafíos usuales de la crisis de los 30 años y sus principales etapas. Sigue leyendo. ¿Por qué ocurre de la crisis existencial de los 30 años? Parte del desafío de esta época proviene del hecho de que, en este periodo, la vida de una persona realmente se está asentado. Para muchos, la década de los 20 años estuvo llena de cambios importantes: se termina la etapa formativa o la educación superior, se decide una carrera profesional o se inician las actividades laborales de un modo más definitivo. Los cambios en el aspecto laboral pueden empezar a definir una carrera profesional a largo plazo. En cuanto a las relaciones, se pasa de las citas a plantearse la estabilidad o incluso el matrimonio. Independientemente de las situaciones personales, es una década de mucha actividad y cambios. Al llegar a la frontera de los 30 es muy probable que se esté más asentado y con rutinas diarias más estables, tanto en lo personal como en el trabajo. Se tiene tiempo para recuperar el aliento y hacer un balance de en qué punto de la vida nos encontramos. Aquí te enumeramos las causas más usuales del por que ocurre esta crisis de los 30 años: 1. Influencia social: Este factor, ampliamente reconocido, se deriva de las expectativas que la sociedad impone, especialmente en la era actual, en la que estamos constantemente expuestos a la vida de los demás. A los 30 años, a menudo se espera tener un trabajo estable, una vivienda, una pareja, posiblemente hijos y un futuro prometedor. Cuando estas expectativas no se cumplen, es común experimentar sentimientos de fracaso y autodecepción. Esto puede generar inseguridades acerca de nuestras elecciones y estilo de vida, incluso si estamos satisfechos con nuestra situación actual. 2. Transiciones vitales: Los 30 años suelen estar marcados por importantes transiciones en la vida, como la finalización de la educación, el inicio de una carrera profesional, el matrimonio o la paternidad. Estos cambios significativos pueden generar estrés y llevar a la reflexión sobre si estamos tomando las decisiones correctas. 3. Proceso de envejecimiento: A medida que alcanzamos los 30 años, es común notar los primeros signos del envejecimiento en nuestro cuerpo y salud. Este proceso puede servir como un recordatorio del paso del tiempo y llevarnos a cuestionar si estamos aprovechando al máximo nuestras vidas. 4. Búsqueda de significado: En algunos casos, las personas pueden sentir que sus vidas carecen de significado o propósito. Pueden experimentar la sensación de estar atrapadas en una rutina monótona y sin un propósito claro, lo que puede generar una profunda insatisfacción. Síntomas que tiene la crisis emocional de los 30 años ya sea en hombres o en mujeres Por lo general esta crisis trae consigo los siguientes síntomas: Sentimientos de tristeza profunda. Falta de confianza en uno mismo. Sensación de aislamiento. Descontento con la vida. Sensación de vacío emocional. Preocupación constante y generalizada. Deseo de desconectar del mundo. Ausencia de estabilidad emocional. Etapas de la crisis existencial de los 30 años Este es el período en el que se espera que se tengan resueltas muchas cuestiones que nos permitan tener el resto de nuestras vidas configurado. Esto es mucha presión para poner sobre los hombros de una persona, que en realidad tiene aún muchísimas experiencias y vida por delante. Por eso no es de extrañar que tanta gente esté luchando con este tipo de crisis en la actualidad. Se suelen considerar, cinco etapas en una crisis emocional de los 30 años. 1. Choque Donde parece que todo está mal y todo se derrumba. Cuando se está en esta etapa, por lo general, se siente que no se puede creer que esto esté sucediendo, especialmente cuando todo parecía ir tan bien antes. La pregunta recurrente que se hace uno mismo en esta fase es: ¿He hecho las elecciones equivocadas? 2. Negación Luego, la persona afectada comienza a protegerse contra este tipo de pensamientos entrando en un período de negación. Se repite a sí misma que todo está bien y que no hay nada de qué preocuparse. Se intenta convencer de que se han tomado las decisiones correctas y que se debe continuar haciendo lo que he se ha estado haciendo. 3. Frustración Por lo general, la siguiente etapa es un período de frustración porque se entiende que se ha trabajado muy duro y, sin embargo, todavía se siente una profunda insatisfacción y hasta estrés por el rumbo de la vida. 4. Depresión Este tipo de proceso puede derivar en una estructura depresiva, en la que se amplían las sensaciones de inseguridad. Un periodo en el que se piensa en tiempos más felices, y se comienzan a experimentar sentimientos de nostalgia y de arrepentimiento de decisiones, o de no haber hecho las cosas de manera diferente. 5. Repetición Este ciclo se puede repetir, cayendo sucesivamente en episodios de frustración y depresión recurrentes. ¿De dónde puede provenir el problema? El problema se engendra en el momento en que alguien comienza a sentirse atrapado por sus elecciones. Es algo especialmente importante para alguien de alrededor de 30 años, que realmente está comenzando su vida adulta. Agotarse de la rutina Se puede concretar este tipo de crisis en una sensación de agotamiento por la rutina diaria. Puede comenzar a sentirse un deseo abrumador de cambiar la dirección de la vida, ya sea profesionalmente hablando, o en el terreno personal, o de ubicación social. Es un período de ansiedad, dudas y decepción en torno
Cómo convivir con la enfermedad desde la psicología

Las enfermedades forman parte de nuestras vidas, todos en cualquier medida sufrimos algún tipo de patología psíquica o física, pero ¿Es algo para lo que nuestra sociedad está preparada? Desde la psicología abordaremos un tema que en mayor o medida nos afecta a todos: cómo convivir con la enfermedad. Invitación a la reflexión Con la actual crisis del coronavirus tenemos el concepto enfermedad más presente que nunca, asimilando que se nos podría presentar en cualquier momento, sin embargo, no debemos obviar que existen otras enfermedades, tanto físicas como psicológicas. El virus y por consiguiente el confinamiento vinieron cargados de una alta dosis de efectos secundarios sobre nuestra psicología, afectando tanto a nuestro plano cognitivo como emocional. Quizás fue por una situación nueva a la que nos tuvimos que enfrentar, así como por la inmediatez en la que ocurrió todo, ya que nuestro organismo tuvo que adaptarse en el menor tiempo posible, algo para lo que no estaba preparado físicamente, pero aún menos desde un punto de vista psicológico. El problema mediático de las enfermedades es que las relacionamos con algo grave, lo que engloba a los “enfermos” dentro de una discriminación positiva. Debemos asumir que la salud perfecta no existe y que forma parte de nuestras vidas. Algunos consejos para convivir con la enfermedad En nuestro centro de psicología de Valencia hemos sido conscientes del gran impacto que ha tenido el coronavirus, así como las secuelas de muchas otras enfermedades que también tratamos. Sabemos que la vida no está garantizada, la vida necesita ciertas condiciones para sostenerse, tanto a nivel biológico como social y aquí es dónde la enfermedad nos desampara, ya que en ciertas ocasiones nos aleja de todo, tanto las enfermedades psicológicas como físicas, por lo que se recomienda en ciertas ocasiones consultar con un especialista e intentar normalizar otros aspectos de nuestra vida, como adecuar una rutina. Por ende… hemos de aceptar la enfermedad como parte de nuestras vidas, entenderla e integrarla como parte de nuestras vidas, a la vez que aceptar a los que la padecen, colaborando a la hora de normalizar su vida. La sociedad es un juez moral, marca lo bueno y lo malo, por tanto, para superarlo es importante aceptar la enfermedad a nivel colectivo e individual, aprender a convivir con ello para poder superarlo, así como evitar discriminar a los enfermos, ya que son el sector débil de la sociedad. La aceptación es el primer paso para lograr este propósito. Se debe evitar que la discriminación sea tanto negativa, como positiva. Todos somos personas y corremos el riesgo de enfermar por lo que debemos fomentar la integración mediante la normalización. No obsesionarse con la “Salud perfecta” Quizás vivimos en una sociedad obsesionada por una salud perfecta y se apela al enfermo como algo negativo, cuando ya sea por nosotros o por los demás es algo que debemos aceptar, porque la enfermedad forma parte de la vida. Ciertos comportamientos y actitudes, desde el punto de vista psicológico, están mal vistos por parte de una sociedad que quizás no entienda que haya una persona sufriendo bajo una máscara. Pedir ayuda profesional Hay que vivir sin obsesionarse con la salud, dicha obsesión por lo físico puede derivar en una patología psicológica, como la hipocondría. Mediante este artículo en Instituto Somos, como centro de psicología en Valencia solo queremos fomentar la integración de todas las personas, ayudando mediante herramientas que nos da la psicología con el fin de lograr un equilibrio.
Coach filosófico personal

El hecho de filosofar es inherente al ser humano: todos filosofamos. La reflexión, es decir, el reflejo de nuestro pensamiento hacia nosotros mismos, es lo que nos marca el camino que seguiremos en la vida. Claro que es posible que no sepamos desenmarañar las redes y trampas que nos tendemos inadvertidamente, y que confundamos nuestros deseos y nuestro beneficio personal, con otros que hemos aprendido y jamás cuestionado a lo largo de nuestra vida, quizás porque nunca, hasta un determinado momento, surgió el impedimento o un problema o insatisfacción que nos obligara a reconsiderar nuestra forma de ver el mundo. Por ello, más que alguien que nos aconseje, nos oriente, y nos proteja, necesitamos alguien que NOS PERMITA DESCUBRIRqué pensamos, cómo sentimos, y qué deseamos en nuestro fuero más íntimo. Alguien con quien sentarse a pensar, de igual a igual, qué significado y sentido tiene nuestra vida. Podría interesarte: Las 5 cosas que muy seguramente quisieras cambiar de tu vida o de tu personalidad. Potencia tu vida con la ayuda de alguien que te guíe El coaching filosófico es una disciplina de coaching personal y organizacional ideada y desarrollada por el filósofo Hugo Landolfi. Sus comienzos se remontan a mediados de la década de 1990. Se trata de un entrenamiento personal supervisado para la adquisición de habilidades específicas. A través de un proceso de coaching, las personas profundizan en su aprendizaje de vida, optimizan su desempeño y mejoran su calidad de vida. El coaching se concentra en dónde está la persona ahora y qué es lo que está dispuesta a hacer, para llegar adonde quieren estar en el futuro. Esta interacción crea claridad y lleva a la acción. En cada reunión se elige el foco de la conversación. El asesor escucha, aporta observaciones y preguntas, y propone enfoques alternativos de las cuestiones. Mediante el coaching se acelera el avance personal, proporcionando a las personas un mayor foco de conciencia de elección. Después de un proceso de coaching las personas se sienten más auto-conscientes, con mayor compromiso consigo mismas y con los demás, con más auto confianza y con mayor proactividad. En el Instituto Somos disponemos de un servicio de coaching filosófico bajo la supervisión y tutela de personal experto, con sesiones flexibles y adaptables a tu horario. Es posible su práctica tanto de forma individual como grupal, siempre que todos los miembros del grupo pretendan alcanzar los mismos objetivos.
Como superar una crisis personal: Metas y objetivos

Los NO Propositos de Año Nuevo Desde la perspectiva de la psicología los propósitos son los objetivos o metas que las personas se proponen con el fin de poder cumplirlos. Para que dichos propósitos se tienen que tener presentes varios factores tanto internos: (Motivaciones, intereses, aptitudes, expectativas) como externos (recomendaciones médicas, buscar pareja, tener hijos, etc.) ¿Qué tipo de propósitos nos hacemos para el año nuevo? Todos los años nos hacemos los mismos propósitos que el año anterior, todos ellos destinados algún tipo de cambio estético (adelgazar, operación de estética, comer más sano). Cambios relacionados con la salud como por ejemplo; dejar de fumar, dejar algún tipo de dependencia (cocaína, marihuana, alcohol). Cambios relacionados con la salud mental: Resolver un problema psicológico que vamos dejando por falta de tiempo o por motivos económicos. Cambios relacionados con nuestro entorno social; Búsqueda de nuevos amigos, cambio de trabajo o ruptura de una relación. Puede Interesarte: Qué es y para que sirve la hipnoterapia con un psicólogo profesional. ¿Pero por qué no hacemos dichos cambios o los abandonamos enseguida? A continuación puedes ver los factores clave para conseguir dicho cambio: • Cuando queremos hacer un cambio basado en un propósito o meta a conseguir lo primero es tener claro que es lo que realmente queremos cambiar. • Tener una alta motivación interna para conseguirlo, y hacerlo por nosotros mismos, ya que muchas veces se cambia por un tiempo para complacer a alguien y se abandona porque nosotros no estamos realmente convencidos de que queremos realizar dicho cambio.(Si por ejemplo dejas de fumar por tu familia ,volverás a fumar de nuevo ya que en el fondo no quieres dejarlo por ti mismo.) • Que el planteamiento para dicho cambio sea realista, no es sano y mucho menos realista, querer adelgazar 20 kilos en 2 meses. • No hacernos unas expectativas muy altas, ya que a mayor expectativa mayores son los fracasos, dado que solemos valorar nuestra conducta en términos de éxito/fracaso. • Y lo más importante, las personas somos impulsivas e inmediatas y de igual forma que tomamos una decisión y empezamos a hacer un cambio a la más mínima dificultad abandonamos dicho esfuerzo. ¿Qué podemos hacer para no abandonar a primeras de cambio? Prepárate para el cambio: cuando empezamos algo nuevo la motivación suele ser muy alta, tenemos que tener presente que cuando vamos realizar un cambio se van a producir otros cambios colaterales y tenemos que estar preparados para ello. Persevera y tus esfuerzos se verán recompensados. En muchas ocasiones se abandona porque no se producen los cambios inmediatos que esperamos o el esfuerzo es mucho para nosotros. Todo cambio requiere constancia, sacrificio, esfuerzo y sobre todo paciencia, pero cuando conseguimos el objetivo, sube en nosotros la autoestima, la confianza y la seguridad. No te enfoques en el resultado, disfruta del camino. Otro de los aspectos a tener en cuenta, es no buscar la meta sino disfrutar del camino, valorando los pequeños avances que vamos consiguiendo. Nuestra ayuda siempre un buen apoyo y recurso para ti. Si no lo consigues por ti mismo siempre puedes recurrir a buscar la ayuda de un profesional de la psicología Instituto Somos que te ayude a que esos propósitos de este nuevo año que ya este empezado solo se queden, en buenas intenciones. Fuente: Instituto Somos de Valencia.
Superación personal

” No quiero ser el patito feo” La infancia es una de las etapas de la vida que más influyen en la formación de la personalidad y autoestima del ser humano. Los niños que crecen en un ambiente feliz y seguro son personas con mayor seguridad en sí mismos para afrontar los problemas y dificultades que la vida adulta les plantea. El apego seguro garantiza una estructura de personalidad sin fisuras, son más adaptativos y tienen mayor capacidad a la hora de resolver problemas o situaciones complicadas. Pero, ¿Qué ocurre con los niños que viven una infancia con esas carencias, tanto emocionales como afectivas? ¿Están condenados de por vida a seguir buscando los patrones que les acoplen a su personalidad dañada o herida, ya que es lo único que conocen? La respuesta es no, todos nos merecemos segundas oportunidades en la vida, debemos de luchar por conseguir sentirnos bien con nosotros mismos, por elevar nuestra autoestima, por sentirnos validos en los diferentes aspectos de nuestras vidas. Las personas que siempre se las han tenido que arreglar solas en la vida se hacen muy fuertes, ya que no les queda otra, aprenden a buscar soluciones a los problemas, aprenden a buscar sus propios momentos de felicidad. Saben apreciar y agradecer cuando comprenden que cuando eran niños no podían cambiar nada , ya que estaban a merced de los adultos que los cuidaban , pero desde la adultez es posible cambiar ciertas pautas de comportamiento o maneras de vivir que no nos gustan o nos hacen infelices , todo ello radica en una toma de decisiones , ya que podemos seguir quejándonos todo el tiempo de la vida que tenemos o por el contrario podemos cambiar aquellos aspectos de nuestras vidas con las que no estamos de acuerdo. Podría interesarte: Las 5 cosas que muy seguramente quisieras cambiar de tu vida o de tu personalidad. ¿Prefieres ser toda tu vida el patito feo o prefieres convertirte en un precioso cisne? Esa decisión solo está en ti mismo/a. En algunas ocasiones he tenido en consulta personas con una determinada edad, que se quejaban de que en sus vidas les ha ido mal en casi todo y se dan cuenta al cabo de treinta años que siguen estando en el mismo sitio que estaban, ya que nunca aplicaron los sabios consejos de psiquiatras o psicólogos, ya que si no haces nada por cambiar es todo lo que vas a obtener. La vida pasa muy deprisa ante tus ojos y tú solo sabes llenarlos de lágrimas y ver la vida pasar como ese tren que se te escapa una y otra vez y en vez de querer alcanzarlo te encojes de hombros y te resignas a verlo pasar desde el andén. ¿A qué esperas para proceder a realizar las cosas que siempre has querido hacer y que por miedo las has dejado pasar? ¿A qué esperaras a mostrar tu yo real, dejando las máscaras a un lado? Si no te atreves por ti mismo/a o no sabes cómo hacerlo aquí nos tienes para poder ayudarte, permítenos ser tu guías que alumbren tu oscuridad , permítenos ser tu puente para que cruces tu rio , permítenos ser tus alas para que emprendas el vuelo , permítenos estar a tu lado , siempre a tu lado.
Las 5 cosas que muy seguramente quisieras cambiar de tu vida

Es muy común que las personas queramos cambiar cosas de nuestras vidas que no nos gustan y quisiéramos eliminarlas buscando así un mejor bienestar. Es probable que algunas de ellas en algún momento nos satisfacían y nos daban felicidad, pero con el tiempo ya no nos causan la misma satisfacción. Aquí te mostraremos las 5 frustraciones más usuales que tenemos los seres humanos y que muy probablemente tengas tú, también conocerás la enorme influencia que tienen en nosotros las creencias limitantes que hemos adquirido a lo largo de nuestra vida y que muy probablemente están impidiendo que seamos plenamente felices. Los aspectos más frecuentes que las personas quieren cambiar de sus vidas según la psicología 1. La inseguridad y el no exteriorizar correctamente las emociones A la mayoría de nosotros nos cuesta poder expresar lo que pensamos y lo que sentimos en el momento y lugar oportuno, pero sobre todo con las personas correctas. Esto es un gran problema ya que por no comunicarnos adecuadamente podremos estar generando inseguridades desde nuestra mente consciente hacia la inconsciente que se acentúan negativamente con el tiempo. 2. La poca actividad física y no estar en sintonía con sus valores A casi todos nos gustaría dedicar más tiempo a cuidar de nuestra condición física para prolongar nuestra salud, esto también se ve reflejado muchas veces con la poca actividad social que tenemos ya que actualmente vivimos en un mundo plagado de pantallas en donde cada vez más las interacciones grupales humanas se están cambiando por actividades online. 3. Quedarse estancado en recuerdos negativos del pasado Todos hemos cometido errores en algún momento de nuestras vidas, eso es normal. El problema viene cuando a pesar del paso del tiempo no logramos perdonarnos por dichas equivocaciones y esos recuerdos nos persiguen y nos roban momentos de paz y tranquilidad en nuestro presente. 4. No poder ayudar a más personas que están sufriendo por diversas razones A cuantos de nosotros no nos conmueve saber que uno de nuestros familiares o amigos, o incluso alguna persona en condición de calle necesita algún tipo de apoyo, esto para muchos es frustrante y quisieran poder ayudar a muchas más personas, pero en la mayoría de los casos; ya sea por falta de tiempo o por falta de dinero no podemos ayudar. 🙁 5. No mostrar mayor determinación al momento de ejecutar los objetivos o metas previamente propuestos Es muy común que las personas nos pongamos metas que nunca llegamos a cumplir, lamentablemente cada vez que lo hacemos debilitamos nuestro poder interior y disminuye lo que llamamos “fuerza de voluntad”. El poder negativo de las creencias limitantes Lo primero que vamos a hacer es averiguar cuáles son tus creencias limitantes que te impiden ser feliz y progresar en tu vida. Las creencias se instauran desde nuestro nacimiento hasta los 7 años aproximadamente. Muchas de las creencias no son nuestras, sino que son grabadas en nuestro subconsciente por nuestro entorno social en el que crecimos, sobre todo por nuestros padres, ya que en ese momento no hay defensas psíquicas en el niño y grava en su mente subconsciente todo lo que le dicen sus padres como si fueran verdades absolutas. Si dichas creencias son potenciadores, nos enseñan a superarnos a nosotros mismos a superarnos y a evolucionar. Las dificultades vienen cuando nuestras creencias limitantes nos impiden hacer esos cambios en nuestras vidas y nos instauran en los mecanismos del miedo, la ansiedad y la insatisfacción personal. Tipos de creencias limitantes Creencia limitante: Autoestima. “Yo no valgo “, “La gente me toma por tonto”, “Me siento incapaz” Creencia potenciadora: Autoestima Soy capaz, puedo hacerlo, me enfrento. Creencia limitante: Dinero “Cuesta mucho ganar dinero”, “todos los que tienen dinero lo roban.” Creencia potenciadora: Dinero “Es fácil ganar dinero”, “el dinero es una energía que viene a mi fácilmente “. Creencia Limitante: Profesión: “Para tener éxito hay que trabajar muchas horas”, “Todo lo consigo a base de tesón y trabajo”. Creencia potenciadora: Profesión El trabajo es algo divertido para mí. Creencia limitante: Relaciones de pareja. “Todos los hombres son iguales”. Creencia potenciadora: Relaciones de pareja. “Mi pareja tiene muchas cosas que me gustan de él”. Creencia limitante: Salud. “No puedo adelgazar, aunque haga dieta”, “Cuando hago dieta paso hambre”. Creencia potenciadora: Salud “Nutrirme y alimentarme bien es bueno para mi salud”. Si aún tienes dudas acerca de cómo identificar si tienes instauradas creencias limitantes en tu subconsciente entonces aquí te dejamos algunas preguntas para que las medites y puedas determinarlo. 1,¿Cuál es la causa de…? Por ejemplo, cuál es la causa de por qué no adelgazo, la creencia limitante en este caso, es que “siempre he estado así”. 2, ¿Qué significa para mí…? Siguiendo con el ejemplo anterior, las respuestas serían las siguientes: “porque no me lo merezco”. “Porque no le importo a nadie” “dejarían de preocuparse por mí”. 3.¿Cuál es la finalidad? / Qué pretendo con…? Por ejemplo, ¿Cuál es la finalidad de adelgazar? Verme bonita, por lo tanto, la creencia limitante sería “Si no adelgazo, no soy bonita”. Porque no me lo merezco. Puede Interesarte: Qué es y para que sirve la hipnoterapia con un psicólogo profesional. ¿Cómo cambiamos dichas creencias limitantes? Como clínica de hipnosis por medio de la reprogramación mental, accedemos al subconsciente por medio de la hipnosis u otros métodos probados científicamente y cambiamos esas creencias que distorsionan nuestra realidad por otras que nos ayudan a vencer fobias, elevar nuestra autoestima. Imagínate un mundo en que fuese feliz, que todo fluyese, que las cosas llegaran a ti sin tanto esfuerzo, que disfrutaras haciendo las cosas que haces habitualmente, que fueses feliz. Piensa que ya lo eres, que lo tienes todo, que la vida es sencilla para ti y que te sientes VIVO.
