Terapias psicológicas para adultos en Valencia: guía completa

Navegar por los desafíos de la vida adulta, como el estrés laboral, los cambios vitales, las crisis de pareja o la ansiedad, puede ser un camino complejo. A menudo, buscar apoyo profesional a través de las terapias psicológicas para adultos se convierte en un paso crucial para recuperar el equilibrio y el bienestar emocional. En la vibrante ciudad de Valencia, la oferta de profesionales y enfoques terapéuticos es amplia y variada, lo que puede generar dudas sobre cuál es la opción más adecuada para cada persona. Esta guía completa está diseñada para iluminar ese camino, explorando los tipos de psicología para adultos en Valencia más comunes y ayudarte a entender cómo funcionan para que puedas tomar una decisión informada sobre tu salud mental. Desde los enfoques más estructurados y prácticos hasta las terapias que profundizan en el subconsciente, cada método ofrece un conjunto único de herramientas y perspectivas. El objetivo no es solo resolver los problemas actuales, sino también dotarte de las habilidades necesarias para afrontar futuros retos con mayor resiliencia y autoconocimiento. Acompáñanos en este recorrido para descubrir la riqueza de la psicoterapia disponible en tu ciudad. Terapia cognitivo-conductual (TCC) La Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) es, sin duda, uno de los enfoques más populares y científicamente validados en el mundo de la psicología. Su premisa fundamental es que nuestros pensamientos, sentimientos y comportamientos están interconectados y se influyen mutuamente. En lugar de centrarse en eventos pasados, la TCC se enfoca en el “aquí y ahora”, identificando patrones de pensamiento negativos o distorsionados que contribuyen a la ansiedad, la depresión o el estrés. Un terapeuta cognitivo-conductual trabajará contigo de manera activa y colaborativa. Por ejemplo, si una persona sufre de ansiedad social, podría tener el pensamiento recurrente: “Voy a decir algo estúpido y los demás se reirán de mí.” Este pensamiento genera un sentimiento de miedo intenso y un comportamiento de evitación (no ir a eventos sociales). El objetivo de la TCC es desarmar este ciclo, cuestionando el pensamiento (“¿Es realmente probable que eso ocurra? ¿Y si lo hace, es tan terrible como parece?”), enseñando técnicas de relajación para manejar la emoción del miedo y exponiendo gradualmente a la persona a situaciones sociales para cambiar su comportamiento. Las principales características de la TCC incluyen: Orientación a objetivos: Las sesiones son estructuradas y se centran en metas específicas y medibles. Foco en el presente: Aunque se reconocen las influencias del pasado, la intervención se centra en los problemas actuales. Práctica y tareas: El paciente recibe “tareas” para practicar las habilidades aprendidas entre sesiones, lo que facilita la generalización de los resultados a la vida cotidiana. Debido a su naturaleza práctica y su demostrada eficacia, la TCC es el tratamiento de elección para una amplia gama de trastornos, incluyendo la depresión, los trastornos de ansiedad (como el trastorno de pánico y la fobia social), el Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) y los problemas de ira. Hipnosis y técnicas integrativas Mientras que la TCC se enfoca en el nivel consciente de la mente, la hipnosis clínica y otras técnicas integrativas exploran el poder del subconsciente. Contrario a la imagen del espectáculo, la hipnosis terapéutica es un estado de atención focalizada y relajación profunda que permite un mayor acceso a la mente subconsciente. En este estado, la mente está más receptiva a sugerencias positivas y a la reformulación de patrones de pensamiento y emocionales arraigados. Un profesional como una psicóloga de hipnosis en Valencia utiliza este estado para ayudar a los pacientes a liberarse de miedos, traumas o hábitos no deseados que residen en el subconsciente. Por ejemplo, si la ansiedad tiene su origen en una experiencia traumática de la infancia, la hipnosis puede ayudar a la persona a revisitar esa memoria de una manera segura y controlada para cambiar la respuesta emocional asociada a ella. La hipnoterapia es especialmente eficaz para problemas como el estrés crónico, los ataques de pánico, las fobias, los trastornos de sueño y el control del dolor, a menudo logrando resultados que otros enfoques no alcanzan con la misma rapidez. Las técnicas integrativas representan una evolución en la terapia, combinando elementos de diferentes enfoques para crear un tratamiento personalizado. Un terapeuta integrativo no se adhiere rígidamente a una sola escuela, sino que extrae lo mejor de cada una, como la TCC para la gestión de pensamientos, la hipnosis para el trabajo a nivel subconsciente, y la psicología humanista para el desarrollo personal. Este enfoque holístico reconoce la complejidad del ser humano y se adapta a las necesidades únicas de cada cliente, asegurando un camino de sanación más completo y a medida. Terapia individual vs terapia de grupo Una de las primeras decisiones que te enfrentarás al buscar apoyo psicológico es si optar por la terapia individual o la terapia de grupo. Ambas modalidades ofrecen beneficios distintos y la elección dependerá de tu situación personal y tus objetivos. La terapia individual se centra exclusivamente en tu persona, mientras que la terapia de grupo ofrece un entorno de apoyo y conexión con otros. Aquí te presentamos una tabla comparativa para ayudarte a entender las diferencias: Característica Terapia Individual Terapia de Grupo Enfoque Personalizado y profundo en problemas específicos. En problemas comunes, se aprende de las experiencias de los demás. Confidencialidad Totalmente confidencial entre el paciente y el terapeuta. Requiere la confianza del grupo, que debe mantener la confidencialidad. Costo Generalmente más elevado por sesión. Más accesible económicamente. Apoyo Apoyo exclusivo del terapeuta. Apoyo del terapeuta y de los demás miembros del grupo. Ritmo El paciente marca el ritmo de la terapia. El grupo determina el ritmo de las sesiones. La terapia individual es ideal si buscas un espacio privado para abordar temas muy personales, traumas o si necesitas un enfoque intensivo. La terapia de grupo, por otro lado, es perfecta si te sientes aislado o si tus problemas se relacionan con las relaciones interpersonales. El hecho de saber que no estás solo y de aprender de los demás puede ser increíblemente sanador y empoderador. Cómo saber cuál necesitas La pregunta más importante no

Agresividad en la relaciones de parejas

Agresividad en la relaciones de parejas

La agresividad en las relaciones de pareja es un tema delicado y a menudo oculto, pero que afecta a muchas personas en su vida diaria. Puede manifestarse de múltiples formas, desde el abuso verbal y emocional hasta la violencia física, y las consecuencias pueden ser devastadoras. En este blog Instituto Somos, veremos las causas de la agresividad, sus efectos y cómo las parejas pueden trabajar para superar este desafío. Entendiendo las causas de la agresividad Una de las principales razones por las que la agresividad aparece en las relaciones es la inseguridad personal. Muchas personas con baja autoestima o inseguridades profundas pueden recurrir a la agresividad como una manera de controlar a su pareja y compensar sus propias vulnerabilidades. Esto puede ser exacerbado por trastornos de salud mental como la depresión o los trastornos de personalidad, que no solo afectan a la persona que los padece, sino que también pueden poner una tensión significativa en la relación. Por otra parte, el entorno social y cultural también juega un papel importante. Las normas culturales que refuerzan roles de género tradicionales y promueven el machismo pueden perpetuar actitudes agresivas en las relaciones. Las personas que crecieron en entornos donde la violencia era común pueden internalizar estos comportamientos y replicarlos en sus propias relaciones, perpetuando un ciclo de abuso. Además, los problemas relacionales también contribuyen a la agresividad. La falta de habilidades de comunicación y la incapacidad para resolver conflictos de manera constructiva pueden llevar a la acumulación de resentimiento y frustración, que eventualmente se manifiestan como agresividad. Los celos y la desconfianza, si no se abordan, también pueden desencadenar comportamientos controladores y agresivos. Los efectos devastadores de la agresividad Las víctimas de agresividad en la relación pueden experimentar una amplia gama de efectos negativos. A nivel emocional, es común que desarrollen ansiedad, depresión y baja autoestima. Vivir en un ambiente de constante tensión y miedo puede llevar a problemas de salud mental significativos, incluidos trastornos de estrés postraumático (TEPT). Físicamente, la agresividad puede resultar en lesiones graves. Incluso si la violencia física no es una constante, la amenaza de violencia puede tener efectos físicos prolongados, como problemas de sueño, dolores de cabeza y trastornos gastrointestinales. Socialmente, la agresividad en la relación puede llevar al aislamiento. Las víctimas a menudo se sienten avergonzadas o temen por su seguridad, lo que puede alejarlas de amigos y familiares. Este aislamiento no solo afecta a la víctima, sino también a los hijos que puedan estar presentes en la relación, quienes pueden desarrollar problemas de comportamiento y perpetuar el ciclo de violencia en sus propias relaciones futuras. El bullying escolar: cómo podemos solucionarlo Soluciones para la agresividad en las relaciones de pareja: Camino hacia una convivencia saludable La agresividad en las relaciones de pareja es un problema serio que requiere atención y acción inmediata. Abordar este problema de manera efectiva implica una combinación de intervenciones profesionales, estrategias personales y apoyo comunitario. A continuación, exploramos soluciones prácticas y efectivas para superar la agresividad y fomentar relaciones saludables. Intervención profesional Terapia de Pareja La terapia de pareja es una herramienta poderosa para abordar la agresividad en la relación. Un terapeuta capacitado puede ayudar a las parejas a: Desarrollar Habilidades de comunicación: Aprender a comunicarse de manera efectiva y respetuosa es fundamental para resolver conflictos sin recurrir a la agresividad. Identificar y abordar causas subyacentes: Muchas veces, la agresividad es un síntoma de problemas más profundos, como la baja autoestima, el estrés o traumas pasados. La terapia puede ayudar a identificar y tratar estas causas. Establecer límites y normas: Un terapeuta puede guiar a las parejas en el establecimiento de límites claros y normas de comportamiento que promuevan el respeto mutuo. Terapia individual Para algunos, la agresividad en la relación puede estar relacionada con problemas personales de salud mental. La terapia individual puede ser crucial para: Tratar trastornos de salud mental: Condiciones como la depresión, la ansiedad y los trastornos de personalidad pueden contribuir a comportamientos agresivos. El tratamiento adecuado puede ayudar a manejar estos problemas. Desarrollar autoconciencia: Entender los propios desencadenantes emocionales y aprender técnicas de manejo del estrés puede reducir la agresividad. Estrategias de comunicación Comunicación No Violenta La comunicación no violenta (CNV) es una técnica que puede transformar la forma en que las parejas se comunican. Esta técnica implica: Expresar sentimientos sin culpar: En lugar de acusar a la pareja, se enfoca en cómo nos sentimos y qué necesitamos. Por ejemplo, en lugar de decir “Nunca me escuchas”, se podría decir “Me siento ignorado cuando no escuchas lo que estoy diciendo”. Escuchar activamente: Prestar atención a lo que la pareja está diciendo, sin interrumpir y mostrando empatía hacia sus sentimientos. Establecimiento de Límites Es crucial establecer y respetar límites claros en la relación. Esto incluye: Definir comportamientos aceptables: Discutir y acordar qué comportamientos son aceptables y cuáles no, y comprometerse a respetar estos acuerdos. Tomar tiempos de descanso: Si una discusión se está volviendo acalorada, acordar tomar un tiempo de descanso antes de continuar la conversación. Educación y prevención Participar en programas educativos que enseñen habilidades de relación saludable puede prevenir la aparición de la agresividad. Estos programas pueden incluir: Talleres de comunicación: Cursos que enseñan técnicas de comunicación efectiva y resolución de conflictos. Clases sobre relaciones saludables: Educación sobre los componentes de una relación saludable, incluyendo el respeto, la igualdad y la comprensión mutua. Cambio de normas culturales Trabajar para cambiar las normas culturales que perpetúan la agresividad es fundamental. Esto puede incluir: Campañas de concienciación: Iniciativas para educar a la comunidad sobre los efectos negativos de la agresividad y la importancia de las relaciones saludables. Promoción de modelos positivos: Destacar ejemplos de relaciones basadas en el respeto y la igualdad. Redes de apoyo Participar en grupos de apoyo puede proporcionar a las víctimas de agresividad un espacio seguro para compartir sus experiencias y obtener apoyo emocional. Estos grupos pueden ofrecer: Comunidad y empatía: Un entorno donde las personas se sientan comprendidas y apoyadas por otros que han pasado por experiencias similares. Recursos y estrategias:

Trastorno del control de impulsos

Cuáles son los síntomas y la terapia para el control de impulsos

En este blog os vamos a hablar del control de impulsos, como mejorar este aspecto de vuestra vida y su necesidad. Todo el mundo muestra comportamientos impulsivos de vez en cuando. Ya sea porque acabamos comiendo cuando estamos a dieta o compramos ese videojuego que luego nunca vamos a jugar, la impulsividad ocasional es normal. Sin embargo, para una persona con un trastorno del control de impulsos, este tipo de comportamiento ocasional se vuelve incontenible. Un trastorno del control de impulsos es una afección en la que una persona tiene problemas para controlar las emociones o los comportamientos. A veces, esos comportamientos no tienen en consideración los derechos de los demás o entran en conflicto con las normas sociales y la ley. Los ejemplos de trastornos del control de impulsos incluyen el trastorno de conducta, el trastorno explosivo intermitente, la cleptomanía o el juego compulsivo. Síntomas que indican falta de autocontrol Los síntomas del trastorno del control de impulsos difieren en función del tipo específico de trastorno. Pese a esto existen diversos síntomas que son comunes a la mayoría de los trastornos del control de impulsos: Experimentar pensamientos obsesivos. Impaciencia para demorar los procesos de gratificación. Experimentar ansiedad antes de incurrir en un comportamiento impulsivo. Volver repetidamente a los comportamientos impulsivos, aunque estos tengan consecuencias negativas. “Nos siempre puedes controlar el viento, pero puedes controlar tus velas.” – Dr. Bob Chope Trastorno del control de impulsos en niños Los síntomas del trastorno del control de impulsos en los niños pueden resultar más difíciles de descubrir que en los adultos, porque los niños generalmente son menos precisos para expresar sus procesos de pensamiento y las experiencias emocionales. Podría Interesarte: Hipnosis para la ansiedad: Un enfoque efectivo para sanar la mente y el corazón. Trastorno del control de impulsos en adultos En el caso de una persona adulta, hay más posibilidades de ahondar en las raíces del problema si puede explicar con cierto detalle sus sensaciones y los procesos de pensamiento relacionados con ellas. Pero esto no es siempre así y suele requerir profesionales experimentados en este tipo de procesos; especialistas con capacidad para orientar al paciente en el sentido más productivo de la introspección necesaria. Consecuencias de padecer falta de control de impulsos Los trastornos del control de impulsos pueden causar perjuicios significativos en la vida cotidiana de una persona. Si no se tratan adecuadamente, estas complicaciones diarias pueden terminar convirtiéndose en consecuencias graves a largo plazo. Algunos posibles resultados negativos que podrían experimentarse si los síntomas de un trastorno del control de impulsos no se tratan serían: Dificultades para desarrollar y mantener relaciones interpersonales saludables. Llegar a incurrir en conductas autolesivas. Frecuentemente conllevan un alto riesgo de fracaso académico. Pérdida de empleos y precariedad laboral al no ser capaces de cumplir con las responsabilidades en el trabajo. Disminución continuada de los sentimientos de autoestima. Dificultades financieras. Consecuencias legales al incurrir en conductas peligrosas o delictivas. Tipos de trastornos del control de impulsos El control de los impulsos también es una característica clave en otros trastornos y desórdenes, como la bulimia o el abuso de sustancias. Aunque estos otros trastornos se clasifiquen como otros tipos y no estrictamente como trastornos del control de impulsos, los procesos de control juegan un papel importante en ellos. Entre los que sí se consideran trastornos de control de impulsos encontramos: Cleptomanía La cleptomanía se caracteriza por el robo repetitivo e incontrolable de artículos que no son necesarios para el uso personal. Aunque la cleptomanía generalmente comienza al final de la adolescencia o al principio de la edad adulta, el trastorno se ha informado en niños de tan solo 4 años y en adultos de avanzada edad. Las personas con cleptomanía suelen informar de una intensa culpa y vergüenza. Los artículos robados generalmente se guardan, se regalan, se devuelven a la tienda o se desechan. Muchas personas con cleptomanía han sido detenidas en algún momento como resultado de su comportamiento de robo. Piromanía Las personas con este tipo de trastorno del control de impulsos inician incendios deliberadamente sin tener en cuenta la destrucción o las lesiones que puedan causar sus acciones. Trastorno explosivo intermitente El trastorno explosivo intermitente está asociado a la incapacidad de controlar los impulsos y de responder con rabia a desencadenantes menores, pudiendo llegar a convertirse en violencia física. Estos arrebatos impulsivos de ira repetidos son siempre excesivos en comparación con la importancia del evento que los desencadena. Juego patológico y compras compulsivas Estos dos tipos se consideran tradicionalmente un trastorno del control de los impulsos, pero actualmente se los suele categorizar como una adicción al proceso. Son personas que no pueden resistir el impulso de jugar o el de comprar. En muchos casos la adición es al propio proceso de apostar o comprar, y resulta independiente del hecho de ganar o perder, o de la necesidad y utilidad de los bienes comprados. La importancia de tratarlo en un centro cercano Para quienes padecen esta afección, es muy difícil manejarla por su cuenta. Hay que tener claro que este trastorno es una condición médica que debe ser tratada por especialistas. El tratamiento será diferente para cada persona, por eso es importante un centro cercano en el que poder realizar un seguimiento específico basado en el conocimiento minucioso de cada caso. Ante cualquier duda al respecto de este tipo de trastornos, en Instituto Somos estamos siempre disponibles para ofrecer el apoyo y las opciones de tratamiento profesional que pueden ayudar a vivir una vida libre de compulsiones.

Como controlar las emociones

¿Cómo entender, cambiar o controlar nuestras emociones? “La inteligencia sin control es como un barco sin rumbo, ni timón” Las emociones son mensajes o estímulos internos que nos ayudan a protegernos, rechazar, compartir o atraer sentimientos. La educación, la cultura y la sociedad nos motivan y enseñan a utilizar la lógica y el razonamiento en detrimento de lo emocional. La mayoría de los casos que se tratan en las consultas son el resultado de problemas emocionales, no saben como dominar sus emociones, las emociones los dominan a ellos y los perturban de tal forma que están a su merced. Las emociones básicas son seis: El miedo, la rabia, la tristeza, la alegría, la sorpresa y el asco. Pero ¿Qué función tienen las emociones? Las emociones son herramientas que permiten a las personas adaptarse al ambiente y sobrevivir con la mayor eficacia posible. Por ejemplo el miedo, prepara y alerta al individuo ante una situación de peligro poniendo en marcha mecanismos de defensa fisiológicos que protegen nuestra seguridad. Cuando las personas sienten miedo es porque perciben que se pone en peligro su integridad física o emocional. Desde el Instituto Somos  te lo explicamos: La rabia o ira: La ponemos en marcha cuando nos sentimos amenazados y creemos que han transgredido los límites de seguridad, nos sentimos indefensos y nos defendemos. La tristeza: La sentimos cuando pensamos que hemos perdido algo o a alguien que nos importa, nos sentimos tristes por la pérdida. El asco: La capacidad de sentir asco es innata y nos ayuda a no comer cosas que por su sabor o su olor desagradable no comemos porque nos genera asco, aunque también aprendemos a sentir asco en el periodo de socialización. La alegría: A través de la alegría podemos demostrar más fácilmente los afectos, influir en los demás de manera positiva, suavizar las tensiones, cuando sonreímos a la gente generamos confianza y apertura autoestima. La sorpresa: Cuando nos sorprendemos por algo se produce un intenso incremento de la atención, podemos evaluar si se trata de una oportunidad o si corremos algún riesgo. Te puede interesar: Tratamiento de hipnosis para superar las fobias y los miedos impartido por psicólogos profesionales. ¿Cómo puedo entender y cambiar mis emociones? Lo primero es saber que emoción estoy experimentando, reconocerla y escucharla, esto se puede hacer auto observándote sin juicios, desde fuera como si fueras un observador externo. Reconocerlas y expresar la necesidad que estas nos comunican, por ejemplo “me siento triste por…” También resulta muy terapéutico escribir sobre aquello que nos afecta o que nos ha afectado, ya que se produce una gran catarsis y tiene un claro efecto curativo y sanador de las emociones. Desarrollar la empatía, ponernos en la piel de los demás y reconocer sus emociones nos da una clara ventaja frente al otro, ya que al saber leer su código emocional podemos prever sus reacciones, lo que nos ayudaría mucho en este caso es ver una película quitándole el volumen. También puedes ensayar con una persona de confianza a expresar tus emociones, por ejemplo diciéndole “Cuando tu haces o dices tal yo me siento así;”y que el otro, lo practique también contigo para ver como reaccionas. Podría interesarte: Banda Gástrica Virtual para perder peso con el método de la hipnosis.

Técnicas de control de impulsos

A continuación mostramos unas técnicas de control de impulsos Pensar antes de actuar: Cuando te encuentres con una situación que te inquiete o te incomode debes relajarte y pensar qué es lo que te está molestando. Gracias a esto podrás encontrar la mejor solución parar tu reacción. Es imprescindible que pongas todo de tu parte para poder intercambiar la respuesta automática que en ese momento hubieses tenido por una más lógica y que así esté acorde con la situación. Buscar otras opciones: Si en tu cabeza eres capaz de pensar que reaccionarás de otra manera en vez de reaccionar de manera irracional es un paso importante, ya que así se demuestra que empiezas a tener el control de tus pensamientos, respuestas o emociones para poder afrontar los problemas con más calma y lógica. Aprender de los errores anteriores: Debes eliminar las acciones que has estado utilizando durante todo este tiempo y que han sido perjudiciales para ti, y que por el contrario no te han aportado nada de ayuda en tus decisiones. Si consigues la parte de autocontrol que toda persona necesita podrás controlar la ira, rabia u otros sentimientos que han causado daños a lo largo de tu vida. Contar hasta 10: Analiza la situación y con toda serenidad evalúa que es lo que te está resultando molesto para que al final puedas dar una respuesta meditada. Identificar los impulsos positivos: Debemos diferenciar cuando un impulso es positivo o negativo. En la mayoría de los conflictos las soluciones que nos dan los impulsos negativos son perjudiciales. Sin embargo, gracias a los impulsos positivos, somos capaces de afrontar situaciones que sin éstos no seríamos capaces de resolver. Aprender a tolerar la frustración: En muchas ocasiones, no obtener lo que realmente queremos nos produce sensaciones de frustración y angustia. Esto hace que tengamos impulsos que a la larga serán perjudiciales para nosotros. Se debe controlar estos sentimientos de frustración para así poder elegir la respuesta más coherente y adecuada. Realizar actividades físicas: Practicar deporte siempre es una buena manera de descargar nuestras energías negativas. Gracias a la realización de actividades físicas seremos capaces de tomar decisiones adecuadas para poder resolver situaciones difíciles.

Terapias y tratamientos para el autocontrol

Hacerse a sí mismo es un valor que va tomando forma en el ser humano a medida que crece en edad y en inteligencia y se va haciendo más autónomo, más responsable y maduro. En el autocontrol, primero hay que conocerse a si mismo. El conocimiento de uno mismo es tarea de siempre y de todas las edades, pues nunca puede finalizar aunque nos mantiene activos, mirando en el interior de nosotros con la autocrítica que nos permite medir todas nuestras posibilidades y nuestro potencial a la hora de lograr nuestros objetivos con confianza. Conocernos a nosotros mismos, nos permite encontrar la atención en nuestros defectos y virtudes más relevantes, características que nos permitirán crear nuestra propia autoestima y realización de nuestras metas o deseos. Encontrar y superar los obstáculos no hace profundizar en nosotros mismos y buscar nuestra sincera autocrítica para descubrir nuestras carencias y limitaciones. Conocernos a nosotros mismos nos ayuda a averiguar lo que podemos conseguir, llegar a ser y nuestra guía de como debemos ser con nuestros ideales. Autoanalizarnos para conocernos a nosotros mismos. Cuando exploramos nuestras posibilidades y nos encontramos con preguntas que nos hagan reflexionar de forma activa, nos sirve de ayuda para seguir con un esfuerzo bien orientado, la tenacidad y la perseverancia entusiasta para perfeccionarnos a nosotros mismos de todo los proyectos que emprendemos A continuación mostramos una serie de preguntas para el autoanálisis de cada uno en nuestro autocontrol: ¿Cuales son los principios que hace mi forma de ser, mi ideal o mi guia interior por los cuales merecerá la pena luchar en el transcurso de mi vida? ¿En que grado de esfuerzo lucho por alcanzar esas metas y le dedico constancia y perseverancia, sin que decaiga mi tesón? ¿Estoy haciendo algo ahora para aumentar el potencial de mi aptitud y conocimiento de forma completa? ¿Sé que soy responsable de mis metas conseguidas, de mis posibles fracaso, de que las aptitudes inteligentes  llenos de pesamientos positivos con toda la voluntad posible incluso cuando parezca imposible? ¿Tengo controlado mis palabras y mis actos verdaderamente? ¿He encontrado ya mis defectos y mis virtudes, mis defectos o limitaciones? Cuando haya detectado estas cualidades negativas o limitaciiones, ¿Busco con calma y seguridad para después encontrar un plan de acción para convertirlas en actitudes potenciales? ¿He encontrado ya la certeza de que la autocompasión, hacerse la victima y hacer un drama de todas las situaciones negativas son prueba de mi falta de madurez? Te puede interesar: Tratamiento de hipnosis para superar las fobias y los miedos impartido por psicólogos profesionales. Nuestra mirada hacia el interior. La carencia de valores en el mundo de hoy obedece, sin duda, a que prácticamente todos vivimos hacia afuera y estamos olvidando el cultivo de la vida interior. Hemos perdido el instrumento más valioso para construir nuestros ideales, y es conocernos a nosotros mismos.

Terapia para el control del impulso a través del control emocional

Trabajando las emociones para controlar los impulsos En la década de los 90, dos autores publicaron un artículo sobre la inteligencia emocional, donde decían que ésta era la capacidad para controlar las emociones, sentimientos, de los demás y de uno mismo y así utilizarlo para los pensamientos y acciones. Estos autores fueron Mayer y Salovey, aunque realmente fue Goleman el que “sacó a la luz” un libro llamado Inteligencia Emocional, explicando diferentes habilidades sobre la Inteligencia emocional. El Modelo de cuatro ramas de Mayer Aproximaciones de habilidades El modelo de Mayer divide la Inteligencia emocional en diferentes habilidades: Percepción de emociones. Capacidad para percibir emociones. Relacionar emociones y pensamientos. Capacidad para relacionar de una manera coherente los pensamientos y las emociones conjuntamente. Comprensión de emociones. Capacidad para comprender información. Utilización de emociones. Capacidad para la utilización de las emociones, y así beneficiar al crecimiento personal. Mayer destacó que, las ramas 1,3 y 4 se encargarán de razonar las emociones y pensamientos, mientras que la rama 2 se encargará de la utilización de las emociones para darle más validez al razonamiento. Te puede interesar: Tratamiento de hipnosis para superar las fobias y los miedos impartido por psicólogos profesionales. Aproximaciones Mixtas En este caso, se destaca los factores personales relacionados con la efectividad personal y con la manera en la que se está produciendo el funcionamiento social. Modelo de Competencias Emocionales de Goleman: Conocimiento de las emociones de uno mismo. Capacidad para controlar las emociones. Capacidad de motivarse a uno mismo. Reconocer las emociones de los demás. Utilización de las emociones. Modelo Multifactorial de Bar On: Este modelo está formado por componentes factoriales, tales como: Componentes factoriales intrapersonales: Independencia: Capacidad para ser dueño de uno mismo a la hora de pensar o realizar alguna acción. Autoconcepto: Capacidad para la aceptación de nosotros mismos. Asertividad: Capacidad para defender los pensamientos personales de una forma pacífica. Autoconciencia emocional: Capacidad para conocer nuevas emociones y cuál fue la causa de éstas. Autoactualización: Capacidad para ponernos objetivos en la vida y llevar una vida satisfactoria. Componentes factoriales interpersonales: Empatía: Capacidad para ponerse en el lugar del otro en lo que a emociones, pensamientos, se refiere. Responsabilidad social: Capacidad para mantener las reglas sociales. Relaciones interpersonales: Capacidad para relacionarse y mostrar afecto con el resto. Componentes factoriales de adaptabilidad: Flexibilidad: Capacidad para adaptarnos a diferentes situaciones. Prueba de realidad: Capacidad para poder buscar evidencias  y así demostrar que nuestros pensamientos o emociones son reales. Solución de problemas: Capacidad para generar soluciones una vez se haya identificado el problema. Componentes factoriales de manejo del estrés: Tolerancia al estrés: Capacidad para afrontar situaciones estresantes. Control de impulsos: Capacidad para poner pausas a los impulsos para conseguir alcanzar algún objetivo. Componentes factoriales de estados de ánimo y motivación: Felicidad: Capacidad para disfrutar con lo que se hace y que a la vez se expresen sentimientos positivos. Autorregulación emocional: Regulación de control: Comportamientos automáticos para regular o controlar de forma inmediata las respuestas emocionales. Regulación Anticipatoria: Si nuestro estado está satisfecho en el momento, debemos de buscar la manera de anticiparnos a los problemas que se pueden presentar en el futuro. Regulación Exploratoria: Si nos encontramos en situaciones donde no tengamos necesidades que resolver entonces se deberá adquirir habilidades mediante la exploración de actividades para mantener nuestro estado emocional. Modelo Autorregulatorio de las experiencias emocionales Los tres principios fundamentales son: Anticipación regulatoria Las personas somos capaces de identificar qué situaciones se pueden llegar a dar, por lo que, si una situación es beneficiosa tendremos el deseo de acercarnos, y si una situación es negativa pues intentaremos evitarla como sea. Referencia regulatoria En este caso, una determinada situación puede tener diferentes puntos de vista, para algunos puede ser positivo pero para otros puede ser negativo. Por ejemplo, a la hora de comprarte un coche, tu pareja puede ver el lado positivo de que un coche nuevo te ofrecerá mejores calidades, y la otra persona puede ver el lado negativo pensando en el gasto que tiene comprar un coche y en los problemas para llegar a fin de mes. Enfoque regulatorio Este enfoque está relacionado con los estados emocionales para conseguir aspiraciones con la responsabilidad y seguridad conveniente. Autorregulación emocionalmente Cinco puntos para modificar la generación de emociones: Selección de la situación Modificación de la situación Despliegue atencional Cambio cognitivo Modulación de la respuesta En el primer punto, SELECCIÓN DE LA SITUACIÓN, se determina el acercamiento o el rechazo a ciertos objetos, lugares, gente, para intentar cambiar o influenciar en nuestras emociones. Esto se produce cuando queremos seleccionar algún hecho que puede tener un impacto emocional determinado. En el segundo punto, MODIFICACIÓN DE LA SITUACIÓN, se determina la capacidad de una persona para adaptarse a una situación y así cambiar el impacto emocional. En el tercer punto, DESPLIEGUE ATENCIONAL, se determina la forma en la que una persona dirige su atención frente a una determinada situación. En el cuarto punto, CAMBIO COGNITIVO, se determina el punto más relevante de las funciones cognitivas para utilizarlo ante cualquier situación. En el último punto, MODULACIÓN DE LA RESPUESTA, se determina qué respuesta debemos de modificar ante cualquier acción y regular nuestras expresiones emocionales. Por ejemplo, una persona intenta cambiar sus respuestas fisiológicas, como puede ser la ansiedad, mediante el tabaco. Otro ejemplo respecto a controlar las expresiones emocionales es cuando una persona tiene temor hacia algo e intenta cambiar su respuesta mostrando que no tiene miedo aparentemente delante de la gente.